Una familia. Un equipo.

Una forma más fácil de vivir en familia.

Menos cosas en la cabeza. Más responsabilidad compartida. Más tiempo para vivir juntos. La Homa hace visible la organización del hogar para que cada persona sepa qué depende de ella.

Funciona en el navegador. Entras con tu correo o con tu cuenta de Google.

La carga mental

¿Por qué tiene que acordarse siempre la misma persona de todo?

Cuando todo depende de una persona, el hogar pesa demasiado. No se trata solo de repartir tareas: se trata de repartir responsabilidad. La Homa convierte la organización invisible en algo visible, compartido y accesible para todos.

«Te lo he dicho mil veces.»

Pasa a: «Sabes que esto depende de ti.»

«Todo depende de mí.»

Pasa a: «Ya no depende todo de mí.»

«¿Qué tenemos que hacer hoy?»

Pasa a: «Todos sabemos lo que tenemos que hacer.»

Participar · Responsabilizarse · Aprender

Un hogar donde todos forman parte.

A los adultos les quita peso de la cabeza. A los niños les da responsabilidades que les ayudan a crecer. A toda la familia, una forma de organizarse juntos y vivir mejor.

En el día a día

Cuatro sitios donde la responsabilidad deja de ser invisible.

Tareas y puntos

Cada uno sabe qué depende de él, y lo marca él mismo.

Defines las responsabilidades de la casa una vez. La Homa las reparte en los días en que cada persona está en casa. El cambio no es «te lo asigno»: es «esto depende de ti».

Los puntos ayudan a ver el esfuerzo. Al llegar al objetivo de la semana se desbloquea una recompensa acordada — no un premio por todo, sino un reto especial que enseña constancia y valor.

  • Los turnos pasan de un hermano a otro cada semana sin que nadie lo recuerde.
  • Un niño puede proponer a su hermano cambiar una tarea, y el otro decide si acepta.
  • Si una tarea se queda sin hacer, un adulto puede proponer otra para recuperar los puntos esa misma semana.

Paga y ahorro

Aprender que las cosas tienen un valor.

La paga se prepara al cerrar la semana. Cada niño reparte en su hucha lo que gasta, lo que ahorra y lo que guarda para un objetivo. Marcarse algo, esforzarse y conseguirlo.

Si quieres, el ahorro genera intereses con el porcentaje que tú decidas. Colaborar en casa no es cobrar por todo: las recompensas son para retos especiales.

  • Los puntos y los euros van por separado: los puntos nunca se cambian por dinero.
  • Cada movimiento queda apuntado. Un error se corrige con un apunte nuevo, sin borrar el anterior.
  • Un niño no puede mover el dinero de nadie, ni siquiera el suyo sin un adulto.

Calendario

Los planes llegan preparados, no a última hora.

Apunta las citas, las excursiones y los cumpleaños con su fecha y quién va. Lo que se repite, como la extraescolar de los martes, se crea una vez.

Un plan especial puede llevar su lista de preparación: la autorización firmada, la mochila con el almuerzo, el regalo. Cada cosa tiene un responsable y se tacha cuando está lista.

  • Puedes pasar los planes a Google Calendar o al Calendario de Apple con un archivo .ics.
  • Si los niños viven en dos casas, puedes marcar qué días está cada uno en la vuestra, y las tareas y el menú se ajustan a esos días.

Menú, recetas y compra

Del menú de la semana a la lista de la compra, sin copiar nada.

Guarda las recetas que hacéis en casa con sus ingredientes. Al preparar el menú de la semana, La Homa propone las raciones según quién come en casa cada día y lleva a la lista de la compra lo que falta.

La despensa lleva la cuenta de lo que ya tenéis. Lo que marcas como comprado en la lista del súper entra en la despensa, y el apartado «Ideas con lo que hay» te enseña qué recetas puedes hacer con lo que queda.

  • Listas separadas para el súper, la frutería o la farmacia.
  • Los productos de siempre se añaden con un toque.

El equipo

Cada uno tiene su papel, y ve lo que depende de él.

🧑

Los adultos

Cada adulto entra con su propia cuenta, desde el móvil o el ordenador. Crea las tareas, prepara la paga, aprueba lo que hay que revisar y ve toda la casa. Si sois dos, el segundo se une con una invitación.

🧒

Los niños

Ven solo lo suyo: tareas, puntos, recompensas y hucha. Pueden usar la tablet sin cuenta, o tener correo propio si ya lo tienen. El objetivo no es controlarlos mejor: es que necesiten cada vez menos control.

🐶

Las mascotas

Para mucha gente también son familia, así que aparecen en la casa con su nombre y su foto. Su paseo o su comida son tareas de las personas. Ellas no suman puntos ni tienen paga.

📱

La tablet de la cocina

Una vista grande y sencilla para dejarla en un sitio de paso. Cada niño toca su cara, ve lo que le toca hoy y lo marca cuando lo ha hecho. Las rutinas se siguen paso a paso, con un dibujo grande en cada uno.

Lo que hemos dejado fuera

No es un juego ni un mando a distancia para padres.

La Homa ayuda a que la casa funcione como un equipo. Por eso hay cosas que no tiene, y no las va a tener.

  • Sin jefe de la casa. No sirve para controlar a los demás: sirve para que cada uno sepa qué depende de él.
  • Sin clasificaciones entre hermanos. Cada niño se compara solo con su propio objetivo.
  • Sin premios por todo. Colaborar forma parte de vivir juntos; las recompensas son para objetivos especiales.
  • Sin chat ni localización. Para hablar está la mesa; La Homa no pregunta dónde está nadie.

Cómo empezar

Tu casa queda lista en unos minutos.

  1. 1

    Crea tu cuenta

    Con tu correo y una contraseña, o con tu cuenta de Google. Solo hace falta la de un adulto para empezar.

  2. 2

    Presenta a tu familia

    Una guía te pide el nombre de la casa, quién vive en ella y, si las hay, las mascotas. Lo que no sepas ahora lo puedes añadir después.

  3. 3

    Prueba una semana

    Empieza con tres o cuatro tareas y una recompensa. Cuando la casa se acostumbre, añade la paga, el menú o el calendario.

Preguntas frecuentes

Lo que suele preguntar una familia antes de empezar.

¿Hay que instalar algo?

No. La Homa funciona en el navegador del móvil, de la tablet o del ordenador. Si la usáis a menudo, podéis añadirla a la pantalla de inicio y se abre como cualquier otra app.

¿Mis hijos necesitan correo electrónico?

No es obligatorio. Pueden usar la tablet o el móvil de un adulto con su perfil. Si ya tienen correo, puedes invitarles a su propia cuenta: solo verán lo suyo.

¿Podemos usarla los dos adultos de la casa?

Sí. Quien crea la casa invita al otro adulto, que entra con su propia cuenta y ve la misma casa. Nadie tiene que compartir su contraseña.

¿Los puntos se convierten en dinero?

No. Los puntos ayudan a ver el esfuerzo y llegar a un objetivo. Las recompensas son retos especiales, no un cobro por cada tarea. La paga se apunta aparte y los puntos nunca se cambian por euros.

¿Quién puede ver los datos de mi familia?

Solo los adultos que pertenecen a tu casa. Quien administra La Homa ve los datos de contacto de las cuentas adultas para poder ayudaros, pero no los nombres de tus hijos, el dinero ni las fotos.

¿Sirve si los niños viven en dos casas?

Sí, aunque no hace falta para usar La Homa. Si tenéis custodia compartida, el calendario de convivencia marca qué días está cada niño en la vuestra, y las tareas, el menú y la paga se ajustan a esos días. Si no lo necesitáis, no tenéis que configurarlo.

Menos cosas en la cabeza. Más tiempo juntos.

Crea la casa, dad a cada uno un papel claro y empezad esta semana. Organizaros juntos. Crecer juntos.